El profesor e historiador Miguel Angel Cáseres, autor del libro Preguntas y curiosidades del Carnaval salteño, recordó que el primer corso en esta capital fué en 1891, en la plaza 9 de Julio, y desde 1898 se realizan sin interrupciones en esta provincia, mientras la Comparsa Salteña comenzó en 1949.

 

Hay variedad de escenarios, vestuarios y danzas, que los turistas tienen la posibilidad de presenciar, el corso de Salta data de 1898, y el de Cerrillos, localidad conocida como Capital del Carnaval, de 1906. En la capital salteña en la actualidad se realizan dos corsos. el de la Asociación de Agrupaciones Carnestolendas, en el sector norte y el Corso de la Asociación Comuyca en el sector sur.

 

La Fiesta del Rey Momo, o del Pullay, como lo llaman los nativos del norte argentino, tienen sus ritos ancestrales, con el desentierro en medio de un gran festejo en las zonas andinas y calchaquíes. Al mismo tiempo, los corsos congregan decenas de miles de grandes y chicos en la amplia geografía provincial.

 

El retumbar de las cajas y tumbadoras de las comparsas que comienza sus ensayos entre noviembre y diciembre le ponen un marco muy especial. Hay grupos que han cumplido más 40 años de trayectoria y es notable el trabajo previo, que incluye diseñar el disfraz, componer los cantos con ritmo de vidala y baguala, y elegir los bailes de cuidadosa coreografía.

 

En Rosario de Lerma y Campo Quijano, cerca de esta capital, y en San Antonio de los Cobres, se realizan ceremonias ancestrales como el Topamiento de Comadres, que evoca el reencuentro de las mujeres que habitan en parajes aislados de los cerros. Después sigue el Desentierro del Carnaval, que tiene reminiscencia de los ritos de veneración a la Pachamama. Luego de bailes y cantos se procede a extraer el muñeco que representa al pullay, que se eleva en un palo por el aire y se arroja papel picado, flores y bebidas. Estos ritos se reiteran en otras zonas andinas.

 

El Entierro del Carnaval se cumple puntualmente al finalizar las celebraciones, que en algunos casos se extienden hasta el fín de semana posterior al Miércoles de Ceniza.